(Traducción provisional)

Discurso sobre políticas del Primer Ministro Naoto Kan 174° Período de Sesiones de la Dieta

 


11 de junio de 2010

1. Introducción

Honorables miembros de la Dieta, compatriotas, soy Naoto Kan. He sido nombrado por la Dieta para asumir las arduas responsabilidades de Primer Ministro. Estoy decidido a hacer todo lo que esté a mi alcance para responder a las expectativas del país.

(Restablecer la confianza para comenzar de nuevo)

El verano pasado, se produjo un cambio de gobierno impulsado por un fuerte anhelo generalizado de poner fin al sentimiento de hallarnos en un impasse, que afectó durante mucho tiempo a nuestro país. Pero las esperanzas puestas inicialmente en nuestro nuevo gobierno se vieron gravemente sacudidas en los meses siguientes debido a cuestiones de “política y dinero” y a la confusión que rodeó el traslado de la Base Aérea Futenma. Como integrante del gabinete anterior, soy extremadamente consciente de la responsabilidad que comparto por no haber impedido ese giro de los acontecimientos. El ex Primer Ministro [Yukio] Hatoyama admitió con franqueza los problemas referidos a su persona y al ex Secretario General del Partido Democrático del Japón, [Ichiro] Ozawa, con respecto a la cuestión “política y dinero”. Asimismo, aceptó su responsabilidad por el fracaso con respecto al tema de Futenma y dio un paso adelante para asumir la responsabilidad.

Ahora que el timón del gobierno me llega después de la valiente decisión de mi predecesor, creo que mi principal deber es volver a los orígenes de ese histórico cambio de gobierno, superar nuestros reveses recientes y recuperar la confianza del pueblo japonés.

(Mi comienzo en la política en actividades a nivel popular)

Mi compromiso con la política comenzó hace más de treinta años, cuando presté mi apoyo a la ya difunta Fusae Ichikawa en su campaña electoral para la Cámara de Diputados. Actué como director de una campaña que se originó en un movimiento cívico popular. Llevamos adelante una auténtica campaña de base, que consistió, por ejemplo, en caravanas de jóvenes voluntarios que recorrieron en jeeps a lo largo y ancho del país. Y una de las primeras cosas que hizo la Sra. Ichikawa después de ganar las elecciones fue visitar al presidente del Keidanren [Toshio] Doko, en compañía del Sr. Yukio Aoshima [entonces miembro de la Dieta], y asegurar el compromiso de eliminar la práctica de la Keidanren (Confederación de Organizaciones Económicas del Japón) de ejercer su influencia sobre sus empresas afiliadas para obligarlas a hacer donaciones políticas. La promesa fue luego abandonada, pero este año, la Keidanren decidió suspender su participación institucional en las donaciones políticas del sector empresarial ese año. Aprendí que un voto puede marcar la diferencia, y esa experiencia inolvidable fue el punto de partida de mi enfoque respecto de la política. El poder de la gente puede cambiar la política. Cumpliré plenamente mis deberes teniendo en mente esa convicción.

(Entrar en la política sin una base electoral)

Nací en la ciudad de Ube, en la Prefectura de Yamaguchi. Cuando estaba en secundaria, mi padre, técnico de una empresa, fue trasladado a Tokio. Ningún empleado de una empresa podía comprarse una casa en Tokio sin endeudarse mucho. Ser testigo de las penurias de mi padre me llevaría más tarde a abordar los problemas del suelo en las zonas urbanas. Después de graduarme en la universidad, comencé a participar en el movimiento cívico mientras trabajaba en una oficina de patentes. Dos años después de haber trabajado en la campaña de la Sra. Ichikawa, hice mi primer intento de acceder a la política nacional en las llamadas elecciones Lockheed [de 1976]. Con motivo de mi primera puja electoral, escribí dos monografías tituladas “Nada bueno puede salir del negativismo” y “No abandonemos la lucha por la democracia participativa”, señalando la necesidad de restablecer los sentimientos y los valores comunes de los japoneses en la política a través la democracia participativa. Después de tres intentos fallidos, finalmente fui elegido en 1980. Mi carrera en la Dieta fue lanzada desde la plataforma de un mini-partido. Como yo, muchos de mis colegas del PDJ en la Dieta entraron a la política siendo unos simples hombres y mujeres jóvenes, sin fondos ni base electoral. Es posible desempeñar un papel en la política si se tiene la motivación y se hace el esfuerzo necesario. Esa es la clase de política que debemos tratar de alcanzar.

(Hacia una verdadera soberanía popular)

Mi convicción política fundamental es lograr una verdadera soberanía popular en la cual la gente participe en el proceso político. La fuente de esta convicción es el concepto de “autonomía cívica” que aprendí del Profesor Keiichi Matsushita, el politólogo. En Japón, la idea de que los funcionarios públicos deben estar a cargo de la administración pública dentro de un “sistema de gabinete burocrático” dominó durante largo tiempo. Pero la Constitución japonesa estipula que el Gabinete debe ser formado por el Primer Ministro, que es designado por los miembros de la Dieta que son, a su vez, elegidos por el pueblo. Como sostenía el Profesor Matsushita, nuestro gobierno debe ser en principio un “sistema de Gabinete-Dieta”. El liderazgo político significa realmente que el partido o los partidos que tienen el apoyo de la mayoría del pueblo deben trabajar mano a mano con el Gabinete para implementar la política pública. A través de ese liderazgo, necesitamos reformar el sistema por el cual el gobierno es efectivamente manejado por burócratas. La política nacional a través de la gestión popular, que se logra permitiendo que la gente participe activamente en el gobierno a través de un partido totalmente abierto al público, es el objetivo al que aspiro llegar.

(La agenda política del Nuevo Gabinete)

Los tres elementos claves en esta agenda de políticas del Gabinete son: un ordenamiento exhaustivo del Estado de la posguerra; revivir la economía; reconstruir las finanzas públicas y cambiar de forma integral el sistema de seguridad social; y una política exterior y de seguridad fundada en un sentido de responsabilidad.

2. Continuar las reformas: Un ordenamiento exhaustivo del Estado de la posguerra

(Continuar las reformas)

El mayor desafío con respecto a la política es seguir adelante con las reformas que se iniciaron con el cambio de gobierno del año pasado. El Gabinete Hatoyama trabajó con determinación en una revisión de los programas de gobierno (jigyou shiwake) y en una reforma del sistema de funcionarios estatales, dos cosas que nunca fueron emprendidas con éxito por las administraciones anteriores como un ordenamiento exhaustivo de las políticas públicas de la posguerra. Sin embargo, estamos a mitad de camino. Debemos continuar las reformas prometidas a la opinión pública y llevarlas a término. La reforma generará objeciones y resistencia. Si abandonáramos nuestros esfuerzos, las reformas serían suprimidas e incluso podríamos retroceder. Impulsaremos las reformas haciendo que los políticos tomen la iniciativa sin retrasar las agujas del reloj.

(Erradicar el despilfarro e inspeccionar la administración pública)

En primer lugar, reforzaremos aún más la eliminación del despilfarro que se venía produciendo. Con el Gabinete Hatoyama, se llevó a cabo dos veces una revisión de los programas públicos, una el año pasado y otra nuevamente este año. El proceso de formulación del presupuesto y las operaciones de las corporaciones administrativas independientes y otras corporaciones del sector público, que hasta ahora habían estado fuera del alcance del público, fueron confirmados uno por uno ante la vista del público, mejorando enormemente la transparencia de la administración pública. Mantendremos esas iniciativas para aprovechar de forma eficaz los recursos humanos y el limitado presupuesto del Estado.

También seguiremos revisando las organizaciones gubernamentales y el sistema nacional de funcionarios. Eliminaremos la segmentación vertical dentro de los ministerios y organismos y elevaremos las funciones de gobierno, implementando a la vez iniciativas a gran escala en áreas como suspender el amakudari (la contratación blindada) de los funcionarios estatales.

También trabajaré para romper con el estilo de “puertas cerradas” del gobierno. En 1996, siendo Ministro de Salud y Bienestar, abordé el tema de la infección del SIDA que se difundía a través de productos sanguíneos adulterados. En ese momento, los funcionarios del Ministerio de Salud seguían afirmando que no podían encontrarse documentos relevantes. Di órdenes estrictas de investigar y fue así cómo salió a la luz la existencia de los documentos. Esta difusión pública de información trajo consigo el esclarecimiento del tema y la indemnización para los afectados. Más que nadie, soy sumamente consciente de la importancia de la divulgación de información. Como Ministro de Finanzas en el Gabinete Hatoyama, trabajé con el Ministro de Asuntos Exteriores para dilucidar la existencia de acuerdos secretos entre Japón y Estados Unidos. Continuaré adoptando esa postura en el futuro, incluso considerando una revisión de la ley sobre la divulgación de información (“Ley relativa al acceso a información en manos de Órganos administrativos”).

(Impulsar la autonomía regional y la reforma postal)

También me esforzaré para establecer la autonomía regional. Las políticas de la administración, uniformes bajo la autoridad estatal centralizada, limitan la capacidad de llevar adelante políticas que se adapten bien a la diversidad en las áreas locales. Un sistema completo de autonomía regional es esencial si queremos crear un Estado que cuente con la participación de los ciudadanos locales. Nos encontramos en el momento de pasar de una discusión sobre las generalidades a abordar los detalles. Tengo la intención de seguir adelante con la transferencia de la autoridad legal y recursos financieros de una manera prudente, después de hablar cara a cara con las personas de las regiones y teniendo presente las peticiones individuales de las zonas. Sobre esa base, pienso proponer conclusiones concretas en cada campo de la administración pública para cada región, utilizando, entre otras cosas, un sistema de zonas administrativas especiales.

En lo que se refiere a los servicios postales, elaboraremos de forma expeditiva un proyecto de ley sobre reformas postales en base al acuerdo [de coalición] entre el Partido Democrático del Japón y el Nuevo Partido del Pueblo [firmado el 4 de junio] para proveer los servicios básicos de correo a todo el país de una manera integrada y reestructurar la configuración gerencial actual.

3. Sacar al país de un impasse: Activar la economía, las finanzas públicas y la seguridad social de forma integral

Como segundo desafío político, reactivaremos la economía, recompondremos las finanzas públicas y cambiaremos el sistema de seguridad social, para construir una sociedad cuya gente pueda tener esperanza en su futuro. La economía japonesa lleva casi veinte años estancada desde que estalló la burbuja económica a comienzos de los años noventa. Como consecuencia de ello, la gente perdió su confianza pasada y está inmersa en una vaga inquietud con respecto del futuro. Es tarea del nuevo Gabinete cumplir con las esperanzas de la gente, que quiere que saquemos al país del impasse. Este esfuerzo se fundará en un nuevo programa, que podría llamarse “Tercera Opción”.

(Revivir la economía por medio de una “Tercera Opción”)

La política económica en estas dos últimas décadas se llevó adelante de acuerdo con el pensamiento de lo que yo llamo la “Primera Opción” y la “Segunda Opción”. La “Primera Opción” es la política económica centrada en las obras públicas. En el período de gran crecimiento económico, durante las décadas de 1960 y 1970, las mejoras en carreteras, puertos, aeropuertos y otras instalaciones generaron una mayor productividad e impulsaron el crecimiento económico. Pero en los años ochenta, una vez instalada la infraestructura básica, la conexión entre la inversión [en obras públicas] y los efectos económicos se quebró, y a partir de 1990 el panorama cambió considerablemente. La mayoría de las obras públicas en las que se gastaron sumas enormes en los años posteriores al colapso de la burbuja económica no produjeron resultados efectivos.

Posteriormente, en la primera década del siglo XXI, la política económica se manejó enfatizando la productividad, fundada en un excesivo fundamentalismo de mercado y excesivamente inclinada hacia el lado de la oferta. Esta es la “Segunda Opción”. Esta política podría considerarse adecuada desde la perspectiva de una empresa comercial individual. Si una empresa implementa medidas audaces de reestructuración de una manera decisiva, y por lo mismo restablece su rendimiento comercial, su máximo responsable se ganaría los aplausos. No obstante, si miramos el país en su totalidad, vemos que esta política hizo que muchos perdieran sus empleos, oprimió aún más la vida de la gente y agravó la deflación. El punto es que una empresa puede reestructurar y despedir a su gente. Nosotros debemos apoyar la mejora de la productividad, pero al mismo tiempo es importantísimo ampliar la demanda y el empleo. No hacerlo, llevó a la gente a tomar clara conciencia de las brechas cada vez mayores y generó un aumento marcado por la inquietud social global, tipificada por “haken-mura”, la improvisada ciudad de tiendas de campaña que surgió en Hibiya Park [en el centro de Tokio] hace dos años.

La economía continuó estancada debido a la aplicación de políticas económicas que no se adaptaban a los cambios de estructura en la industria y en la sociedad. Aprendiendo de este fracaso anterior, estamos emprendiendo la “Tercera Opción” como una política que se ajusta a las condiciones actuales. Esta política tiene como objetivo transformar los problemas que aquejan a la economía y la sociedad en oportunidades para crear nueva demanda y nuevo empleo, y así vincularlos con nuevas formas de crecimiento. Las principales causas del impasse que han persistido hasta la actualidad son: la economía estancada, el déficit fiscal creciente y la pérdida de confianza en el sistema de seguridad social. El nuevo Gabinete está decidido a ejercer un liderazgo político fuerte para generar una “economía fuerte”, unas “finanzas públicas sólidas” y un “sistema de seguridad social fuerte” de una manera integral.

(Lograr una “Economía fuerte”)

La primera tarea es lograr una “economía fuerte”. La crisis financiera de 2008 asestó un golpe directo a la economía japonesa, que dependía excesivamente de la demanda externa, lo que provocó un daño más profundo en comparación con otros países. Lograr una economía fuerte requiere la creación de una demanda estable tanto a nivel interno como externo, así como el establecimiento de una estructura económica que permita el flujo  generalizado de la riqueza.

¿Cómo debemos generar demanda? La clave es tener una estrategia nacional para la “solución de problemas”. Han aparecido numerosos problemas nuevos en la economía moderna y en la sociedad moderna. Necesitamos abordar cada tema de frente y presentar recetas para generar nueva demanda y empleos. En base a esta idea, la Nueva Estrategia de Crecimiento, que venimos estudiando desde el año pasado bajo mi responsabilidad, ha identificado áreas de crecimiento tales como la “innovación verde”, la “innovación de vida”, “la economía asiática” y el “turismo y las regiones”. Y como plataformas de sostén, implementaremos estrategias en “ciencia y tecnología”, así como en “empleo y recursos humanos”.

El ex Primer Ministro [Yukio] Hatoyama dedicó un gran esfuerzo a la primera área:, “la innovación verde”. Ésta incluye medidas para combatir el calentamiento global, tales como el objetivo de reducción del 25% para las emisiones de gases con efecto invernadero para el año 2020. Hay muchas otras áreas prometedoras, como las relacionadas con la preservación de la biodiversidad, y el sector del suministro de agua, que es indispensable para la supervivencia humana. También hay áreas que presentan un potencial enorme de demanda. Podemos esperar el desarrollo de nuevas tecnologías y empresas en sectores como el transporte, las áreas relacionadas con la vida cotidiana, la energía – incluida la energía nuclear – y hasta el desarrollo urbano.

Convertiremos a Japón en el líder en lo referente a la salud de sus ciudadanos, a través de la segunda área de crecimiento: la “innovación de vida”. Criar a los niños sin riesgos y llevar vidas sanas en la vejez son preocupaciones siempre presentes. Presentar recetas para que estos deseos puedan hacerse realidad creará un nuevo valor económico y nuevos empleos.

La tercera es una “estrategia económica asiática”. Muchas partes de Asia, que continúa exhibiendo un alto crecimiento, se enfrentan con problemas ligados a la urbanización, la industrialización y los inconvenientes medioambientales que conlleva. También existen preocupaciones sobre los descensos en las tasas de natalidad y el envejecimiento de la sociedad. Estos países necesitarán mejorar su infraestructura social, como ferrocarriles, rutas, el suministro de electricidad y las obras hidráulicas – áreas que se encuentran en términos generales en niveles satisfactorios en Japón. Japón será capaz de satisfacer la nueva demanda en los mercados asiáticos presentando modelos para superar estos desafíos antes de que lo hagan otros países. Para captar esa demanda, fortaleceremos los intercambios con los ciudadanos de países extranjeros, mejoraremos las infraestructuras para reforzar las funciones de las terminales [de los aeropuertos], llevaremos a cabo reformas regulatorias y apoyaremos la expansión en el exterior de pequeñas y medianas empresas.

En la cuarta área de “estrategias para que Japón sea un país orientado al turismo y para revitalizar áreas locales”, promocionar el turismo a través del patrimonio cultural y la belleza natural de Japón puede ser el instrumento para la revitalización económica de las regiones. Ya fueron drásticamente aliviadas las condiciones para la emisión de visas en tiempos del Gabinete Hatoyama con el fin de aumentar el número de turistas procedentes de China.

Si las localidades agrícolas, montañosas y pesqueras pudieran manejar por sí solas la producción, el procesamiento y la distribución de manera integral, y por consiguiente, generar nuevo valor agregado, esto generaría empleo local y crearía comunidades locales saludables donde tener y criar hijos. Desarrollar la agricultura, la silvicultura y las pesquerías como industrias esenciales en las regiones también contribuiría a elevar la tasa de autoabastecimiento alimentario de Japón. En particular, la silvicultura desempeñará un renovado papel en una sociedad con bajo consumo de carbono. Los árboles que se plantaron al terminar la Segunda Guerra Mundial ya alcanzaron gran altura y ésta es una buena oportunidad para revitalizar la industria forestal creando nuevas redes viarias de transporte y otras medidas. La introducción del sistema de sostenibilidad del ingreso familiar individual y otras políticas para la agricultura, la silvicultura y las pesquerías se llevarán adelante desde esta perspectiva. Mientras pronuncio estas palabras, los productores de ganado en la Prefectura de Miyazaki cuidan con gran preocupación las vacas y los cerdos que han criado con el mismo cuidado como si fueran sus propios hijos. Los habitantes locales están luchando ferozmente por frenar la propagación de la fiebre aftosa. El gobierno está haciendo un esfuerzo supremo por evitar la propagación de la infección, y tomará medidas para sostener los modos de subsistencia de los productores afectados y para ayudarlos a reconstruir sus empresas.

Para revitalizar las regiones, adoptaremos un enfoque estratégico que utilice el know-how y los recursos del sector privado, con el fin de desarrollar la infraestructura social que sea realmente necesaria. También apoyaremos a las pequeñas y medianas empresas rebosantes de espíritu emprendedor.

Para apoyar estas áreas de crecimiento, los puntos fuertes de la ciencia y la tecnología que Japón ha fomentado a lo largo de los años serán reafirmados en conformidad con “estrategias en ciencia y tecnología”, la quinta área. Emprenderemos reformas regulatorias y revisaremos los mecanismos de apoyo para alentar un desarrollo tecnológico efectivo y eficiente. El entorno educativo será mejorado para que los jóvenes que serán los líderes nacionales de mañana, puedan materializar sus sueños y acometer el avance de la ciencia; y el entorno de investigación también será mejorado para atraer a investigadores sobresalientes de todo el mundo. También se promoverá la utilización de la propiedad intelectual así como de las tecnologías de la información y la comunicación, que pueden servir como trampolín para la innovación.

En la sexta área de “estrategias de empleo y recursos humanos”, favoreceremos el desarrollo de recursos humanos en las nuevas áreas de crecimiento. Para superar las limitaciones de una población activa en disminución, generada por una tasa de natalidad a la baja y el envejecimiento de la población, intentaremos aumentar la tasa de participación de jóvenes, mujeres y ciudadanos mayores en la fuerza de trabajo. También trataremos de garantizar el empleo estable, incluso para quienes estén en empleos no permanentes;, a promocionar una formación práctica vocacional en campos centrados en las nuevas áreas de crecimiento, que reflejen los cambios en la estructura industrial;, y a permitir que todos participen en un “trabajo decente” que sea digno y gratificante. Propiciaremos una sociedad de la igualdad de género creando con firmeza un entorno en el cual las mujeres tengan mayores oportunidades para ejercer sus capacidades.

Los recursos humanos son el motor del crecimiento. Se formará una reserva sólida de recursos humanos elevando las habilidades de los ciudadanos individuales a través de la educación, los deportes, la cultura y otros campos.
La “Nueva Estrategia de Crecimiento” que incorpora medidas concretas en estas áreas será concluida y anunciada este mes. A través de la cooperación entre el Estado y el sector público, se lanzarán iniciativas para alcanzar una “economía fuerte” capaz de registrar un crecimiento anual medio de más del 3% en términos nominales, o sea 2% en términos reales, para el año fiscal 2020. Acabar con la deflación será nuestra prioridad inmediata, y el gobierno trabajará en conjunción con el Banco del Japón para lanzar iniciativas políticas vigorosas e integrales.

(“Finanzas públicas sólidas” restableciendo la salud fiscal)

La siguiente prioridad es crear finanzas públicas robustas. En un clima económico donde el consumo del sector privado está estancado, suele haber cierta lógica en una política económica de emitir bonos públicos para absorber los ahorros y compensar la caída de la demanda privada mediante el gasto público. En Japón, no obstante, debido a una gran cantidad de costosos proyectos de obras públicas y a recortes fiscales, principalmente en la década de 1990, así como también al aumento considerable en los costos de la seguridad social como consecuencia del envejecimiento rápido de nuestra sociedad, el estado de las finanzas públicas de Japón es actualmente terrible, el peor de todos los países desarrollados. La política fiscal que depende excesivamente de la emisión de bonos para financiar el déficit ya no es sostenible. Tal como se observa en la inestabilidad de la eurozona que se originó en Grecia, corremos el riesgo de un colapso fiscal si descuidamos la deuda pública ascendente y perdemos confianza en los mercados de bonos.

La magnitud de la deuda pendiente de Japón es enorme, y no desaparecerá de la noche a la mañana. Por eso es fundamental empezar ya mismo con reformas fundamentales que conduzcan a la salud fiscal. Concretamente, el primer paso será la promoción enérgica de medidas para erradicar el despilfarro en el gasto público. Luego, avanzaremos de forma constante para implementar una estrategia de crecimiento. Al formular los presupuestos, estableceremos nuestras prioridades en base a modelos que incluyan el grado en que los artículos del gasto contribuyen al crecimiento y a la creación de empleo. Esto nos permitirá alcanzar metas de crecimiento económico y desarrollar finanzas públicas saludables mediante una mayor recaudación fiscal.

Además de erradicar el despilfarro en el gasto público y de elaborar presupuestos que fomenten el crecimiento económico, es necesario iniciar una reforma completa del sistema tributario para mejorar la situación crítica de las finanzas públicas de nuestro país. Si continuamos emitiendo bonos públicos en los niveles actuales, el coeficiente de deuda pública/PBI superará el 200% en unos pocos años. Para evitar esa situación, necesitamos establecer con urgencia un panorama completo del sistema tributario del futuro.

Trabajando desde esta perspectiva, y analizando como corresponde las perspectivas económicas futuras, el Gabinete Hatoyama viene realizando estudios referidos a un Marco Fiscal a Medio Plazo y una Estrategia de Gestión Fiscal que clarifica la disciplina fiscal de medio y largo plazo. Yo también he participado en estos estudios, que se completarán para fines de este mes. Por su parte, el Partido Democrático Liberal presentó un Proyecto sobre la Responsabilidad de Restablecer la Salud Fiscal durante el presente período de sesiones de la Dieta.

Aquí, tengo una propuesta que plantear. Creo que necesitamos tener un debate nacional que trascienda las líneas que dividen a los partidos gobernantes y de oposición en cuanto a este tema de vital importancia que afecta al futuro de nuestro país. Deberíamos crear una “Conferencia para Analizar el Restablecimiento de la Salud Fiscal” no partidaria, formada por miembros de la Dieta que comprendan la importancia fundamental de desarrollar finanzas públicas saludables, y trabajar juntos para impulsar un debate constructivo.

(Construir un “Sistema de Seguridad Social Fuerte”)

Además de una economía fuerte y unas finanzas públicas sólidas como he mencionado  anteriormente, también trabajaré para construir un sistema de seguridad social fuerte.

Anteriormente, se enfatizaron los aspectos gravosos de la seguridad social dentro del contexto de una tasa de natalidad en disminución y una sociedad que envejece, y hubo una tendencia a considerar la seguridad social como algo que merma el crecimiento económico. No es esa mi posición. Si el sistema de seguridad social genera ansiedad o desconfianza en la gente –ya sea por el tratamiento médico o de enfermería, las pensiones y la crianza de los niños—no tendrá confianza para asignar su dinero al consumo. Además, muchos aspectos de la seguridad social pueden generar crecimiento creando empleo. La experiencia en el exterior demuestra que mejorar la seguridad social puede crear empleo y al mismo tiempo conducir al crecimiento.

La visión de que la economía, las finanzas públicas y la seguridad social se oponen entre sí, debe cambiarse. Más bien, debemos ver que coexisten en una relación de beneficio mutuo en la que nadie pierde. Sobre esta base, haremos de la “innovación de vida” una prioridad en nuestra nueva estrategia de crecimiento y un sistema de seguridad social fuerte será un objetivo de nuestra estrategia de crecimiento. A través de la función intrínseca de la política fiscal, nuestros esfuerzos por restaurar la salud fiscal asegurarán la estabilidad en el sistema de seguridad social, ofreciendo tranquilidad a la gente y llevándonos a un crecimiento sustentable.

Para ofrecer una seguridad social robusta en estos términos y para presentar un modelo destinado a un Japón capaz de superar los problemas de una tasa de natalidad que desciende y una sociedad que envejece, implementaremos reformas para reconstruir las distintas partes del sistema de seguridad social. Con respecto al sistema de pensiones, es imperativo que nos esforcemos al máximo en relación con los registros extraviados, para construir un sistema que se adapte a nuestra sociedad moderna. Con el fin de iniciar un debate nacional que vaya más allá del debate entre los dos partidos sobre esta cuestión, presentaremos algunos principios fundamentales para un nuevo sistema de jubilación. También trabajaremos para reconstruir el sistema sanitario, y para asegurar una atención médica que inspire confianza. Asimismo, trabajaremos para instalar servicios de enfermería que puedan utilizarse con tranquilidad. Mejorar nuestro sistema de apoyo a la crianza de los hijos es otra cuestión que no puede esperar. Además de la asignación por hijo, todo el gobierno trabajará de forma conjunta para ofrecer atención infantil completa asegurando que los niños no tengan que esperar más para obtener plaza en las guarderías y unificando los sistemas de jardines de infancia y preescolares.

Además, para mejorar el nivel de servicio en la seguridad social y otros campos, y con la finalidad de dar prioridad a quienes más necesiten el aporte de la seguridad social, debemos impulsar los elementos básicos del sistema introduciendo un sistema de números de seguridad social, entre otras cosas. En el futuro cercano, presentaremos a los japoneses opciones concretas a medida que avancemos hacia la introducción de un sistema de números para la seguridad social y los impuestos.

(Una sociedad donde todos estén incluidos)

Además de las medidas que he mencionado, otra prioridad para mí es trabajar para contrarrestar el nuevo riesgo social del aislamiento. Desde hace dos años, participo junto con el Sr. Makoto Yuasa, secretario general de la Red Anti-Pobreza, una organización sin ánimo de lucro, en iniciativas para brindar apoyo a personas que hacen frente a la pobreza y la adversidad en lugares como “haken-mura”. Estas actividades me hicieron recordar que la palabra “sin techo” tiene dos significados. El primero de ellos describe a una persona “sin casa”, sin un lugar para vivir en el sentido físico. Pero hay un segundo sentido más importante de la palabra, que es el estado de una persona que no tiene ningún familiar que le proporcione apoyo en tiempos de penuria. Nadie puede ir por la vida solo. Cuando las personas sufren problemas, reveses y se quiebran, únicamente mediante el apoyo de quienes las rodean pueden volver a ponerse de pie. En Japón, esa función solían cumplirla las familias, las comunidades locales y las empresas. Pero estas fuentes tradicionales de apoyo se están perdiendo rápidamente, y la exclusión y las disparidades sociales van en aumento. Ya sean jóvenes durmiendo en cibercafés o ancianos viviendo solos y separados de su comunidad, el aislamiento es un problema que afecta a un número de personas que crece rápidamente: jóvenes y viejos, hombres y mujeres. Para los fuertes, esta liberación de las ataduras puede significar una mayor libertad – pero para los débiles, es el riesgo de tener que vivir sus últimos días solos.

Yo me identifico mucho con el ethos del “apoyo personal” al que adhiere el Sr. Yuasa y otros como él. En este enfoque, se dispone de un especialista personal benefactor para dar consejo a personas que se enfrentan a la adversidad por una variedad de razones cuando hace falta, ofreciendo la asistencia necesaria de una manera personal y continua que trasciende la segmentación vertical de los sistemas y las estructuras. Si bien es necesario hacer más para concentrar las oficinas públicas [que prestan servicios sociales] físicamente en una oficina de servicios única, existen límites obvios en cuanto al tiempo y al espacio. El apoyo personal que ofrece servicios del tipo “dar una mano y un acompañante” pueden ir más allá de estas limitaciones ofreciendo un servicio único prestado por personas individuales. Mediante estos esfuerzos, vinculados entre sí con toda una serie de organizaciones relacionadas y recursos sociales, nos proponemos generar una sociedad que incluya a todas las personas, en la que nadie sea excluido de las redes de apoyo mutuo, no sólo en el empleo, sino también brindando bienestar para los discapacitados y los ancianos, protegiendo los derechos humanos, y, como parte de nuestras iniciativas para hacer algo con respecto a las más de 30.000 personas que se quitan la vida cada año. El Nuevo Concepto de Servicio Público en el que trabajó tanto el ex Primer Ministro Hatoyama también contribuirá a aumentar el potencial de estas actividades. Los organismos estatales y los empleados públicos por sí solos no pueden ser responsables de prestar servicios sociales como antes. Apoyaremos los esfuerzos de los habitantes locales que participen con espíritu de ayuda mutua en actividades como la educación y la crianza de los niños, la construcción de la comunidad, la prevención de delitos y desastres, la atención médica y de enfermería así como la protección al consumidor.

4. Política Exterior y Política de Seguridad Nacional fundadas en un sentido de responsabilidad

(Política exterior fundada en el sentido de responsabilidad del pueblo)

El tercer desafío en materia de política es una política exterior y una política de seguridad nacional fundada en un sentido de responsabilidad.

En mi juventud, yo debatía la política internacional sobre la base no de una ideología sino del pragmatismo. Participé en numerosas sesiones de grupos de estudio realizadas en torno a los estudios del Profesor Younosuke Nagai, que escribió la obra maestra Heiwa no Daishou (“El precio de la paz”). ¿Cómo debería ser una buena política exterior para que Japón “ocupe un lugar honorable en… la sociedad internacional”, como se enuncia en el preámbulo de la Constitución? En las charlas con el Profesor Nagai aprendí que la política exterior no puede construirse simplemente reaccionando de forma pasiva frente a los otros países. ¿Cómo deseamos configurar a Japón? ¿Estaríamos dispuestos a pagar un precio por el bien de nuestro país a veces? Creo que cada ciudadano debería ser consciente de esta responsabilidad y que la política exterior debe llevarse adelante sobre ese telón de fondo.

En la actualidad, la sociedad internacional se enfrenta a cambios importantes que pueden compararse a un movimiento tectónico. Los cambios abarcan no sólo el campo económico sino también la política exterior y las fuerzas armadas. En esta situación, debemos aclarar nuestra posición [en la comunidad internacional] y llevar adelante una política exterior basada en un “pragmatismo equilibrado”.

(Ideas básicas sobre la política exterior y la política de seguridad nacional)

Japón es una nación marítima que limita con el Océano Pacífico y es al mismo tiempo una nación asiática. Llevaré adelante la política exterior de Japón teniendo presente esa dualidad. Concretamente, la alianza Japón-Estados Unidos será la piedra angular de nuestra diplomacia al mismo tiempo que fortaleceré nuestras asociaciones con los países asiáticos.

Puede decirse que la alianza Japón-Estados Unidos es un activo compartido internacionalmente, en el sentido de que apoya no sólo la defensa de Japón sino también la estabilidad y la prosperidad de Asia y la región del Pacífico. Continuaré profundizando nuestra alianza de forma constante.

Con respecto a nuestros países vecinos, que están en su mayoría en Asia, fortaleceremos nuestras relaciones con ellos en distintos campos como las esferas política, económica y cultural, y trataremos de generar una comunidad asiática oriental en el futuro. Con China, ahondaremos nuestra relación de beneficio mutuo sobre la base de intereses estratégicos comunes, mientras que con la República de Corea forjaremos una asociación orientada al futuro. En las relaciones Japón-Rusia promoveremos las relaciones tratando la política y la economía como dos ruedas en el mismo eje, y trabajaremos vigorosamente dentro de este contexto para resolver el problema de los Territorios del Norte, el tema pendiente más importante en las relaciones Japón-Rusia, y consecuentemente firmar un tratado de paz. Mejoraremos aún más nuestras asociaciones con los países de la ASEAN (Asociación de las Naciones del Sudeste Asiático), India y otros. Este otoño desempeñaré un papel activo como presidente de la cumbre de la APEC (Cooperación Económica del Asia Pacífico) que se celebrará en Yokohama. Continuaremos avanzando con acuerdos de asociación económica y asociaciones económicas regionales de manera integral con las reformas institucionales internas.

Japón también desempeñará un papel activo en el área de los temas globales. Japón asumirá el liderazgo en las negociaciones internacionales sobre temas del cambio climático en colaboración con los Estados Unidos, la UE y las Naciones Unidas trabajando hacia la COP 16, para establecer un marco internacional justo y efectivo en el que participen todas las grandes economías. Este otoño, en la COP10, que se realizará en Nagoya, vamos a promover iniciativas internacionales para preservar la diversidad biológica. Japón estará a la vanguardia ejerciendo su liderazgo para crear un “mundo sin armas nucleares”. Continuaremos con nuestra ayuda de reconstrucción para Afganistán y nuestra ayuda a África de conformidad con las promesas realizadas en la TICAD IV realizando a la vez esfuerzos generales para el logro de los Objetivos de Desarrollo del Milenio.

En lo que se refiere a Corea del Norte, el incidente del hundimiento del barco patrulla de la República de Corea del Sur no puede excusarse. Es necesario apoyar a la República de Corea de todas las maneras posibles y hacer frente con convicción como toda la comunidad internacional. Japón intenta normalizar las relaciones con Corea del Norte por medio de una resolución integral de las cuestiones pendientes con este país: los secuestros, los temas nucleares y los misiles y una resolución del “infortunado pasado”, entre otros. Con respecto al tema de los secuestros, haremos todo lo posible como una cuestión de responsabilidad del gobierno para traer nuevamente a todas las víctimas a Japón lo antes posible. Japón está trabajando para lograr una resolución pacífica y diplomática con Irán, que continúa violando las resoluciones del Consejo de Seguridad de Naciones Unidas [relativas a su programa nuclear].

Desde la perspectiva de responder al entorno en cuanto a la seguridad internacional, revisaremos el estado de las infraestructuras de defensa de Japón y también dentro de este año anunciaremos un plan para revisar las Pautas del Programa de Defensa Nacional y el próximo Programa de Defensa a Medio Plazo.

(Traslado de la Base Aérea Futenma)

Las bases militares estadounidenses están concentradas en Okinawa, y la población de Okinawa está soportando un peso considerable. Debemos, sin falta, proceder a la reubicación y retorno de la base militar Futenma y el traslado de una parte de los marines estadounidenses a Guam.

Con respecto a este tema de la reubicación de la Base Aérea Futenma, estoy decidido a emprender a fondo una reducción de este peso sobre Okinawa conforme al acuerdo Japón-Estados Unidos que se logró a fines de mayo y también como se subrayó en el pertinente Dictamen del Gabinete.

Okinawa es una región que ha desarrollado una cultura única y de la que Japón debería estar orgulloso. Okinawa también soportó la batalla terrestre más grande [en Japón] durante la última guerra mundial, que tuvo como consecuencia la pérdida de muchas vidas humanas. El 23 de junio tendrá lugar la Ceremonia de Conmemoración a los Caídos en el 65° Aniversario del Fin de la Batalla de Okinawa. Tengo la intención de iniciar mi trabajo para el futuro de Okinawa participando en esta ceremonia y recordando la tragedia que se abatió sobre Okinawa.

5. Conclusión

Como ya dije, la misión de mi gobierno es superar el impasse que lleva ya casi veinte años y restablecer a Japón como un país vigoroso. En este discurso sobre las políticas, he señalado el camino que seguiremos. La incógnita es si podremos llevar a cabo nuestros planes.

La falta de liderazgo político fue la principal razón por la cual las reformas en Japón, que incluyeron objetivos a nivel nacional, no fueron suficientes en el pasado. Si bien pudo haber políticas que representaban los intereses de grupos individuales y de regiones particulares, faltó el tipo de liderazgo político importante que considera el futuro del país en su conjunto y lleva adelante reformas. El liderazgo de este tipo no nace únicamente en los políticos individuales o en los partidos políticos. Que yo sea capaz o no de demostrar ese liderazgo depende de si indico una visión clara para Japón a mis compatriotas y si ellos ponen su confianza en mí, y me dan el visto bueno para plasmar esa visión.

El discurso de hoy marca la primera de una serie de oportunidades en los que presentaré mi visión. Sinceramente, espero que coincidan con la visión que presento y depositen su confianza en mí. Para concluir este discurso sobre las políticas, pido sinceramente el apoyo de mis compatriotas para poder desempeñar mi trabajo como un primer ministro con verdadero liderazgo.

(FIN)