
Paloma Valor - Monbukagakusho
Disfruté de la Beca del entonces Monbusho durante dos años: 1991 - 1993. Fui como investigadora de la facultad de Economía de la Universidad de Kyuushu con el claro objetivo de trabajar en la tesis " La comunicación en la empresa japonesa", que ya había comenzado en España.
Mi profesor Minoru Harada me brindó todo su apoyo y orientación sobre todo a la hora de elaborar encuestas y contactar con fuentes de información valiosísimas para la elaboración de mi tesis. Asistía a sus seminarios junto con otros colegas en su mayoría coreanos.
Al mismo tiempo seguí con los cursos de Japonés que se impartían en la Universidad para extranjeros, una vez concluído el curso inicial de japonés intensivo y obligatorio durante seis meses.
No es que todo fuera una camino de rosas, pero tampoco fue tan arduo como me imaginaba. Sin darse cuenta, uno aprende a vivir en un ambiente muy diferente al propio, y después de un tiempo, ves que ya sabes poner la lavadora, sacar dinero del banco, preguntar por una calle... en fin, esas pequeñas cosas de la vida, que en un momento dado, pueden resultar complicadas.
Aprendí adoptar una mente de niño, esponjosa y flexible, y a compartir mi cultura con otros estudiantes del mundo, y naturalmente, con los japoneses. Después de regresar a España, necesité un periodo de adaptación a mi propia cultura.
Terminé la tesis, y la publicó la UCM. Ya con la perspectiva que ofrece el tiempo, me di cuenta de que aquellos dos años marcaron un antes y un después en mi vida, y que al margen de la proyección profesional que pudieran suponer, la experiencia por sí misma valía la pena.
Paloma Valor


